El origen de los seguros
El origen de los seguros comenzó hace más de 4,000 años en la Edad Antigua con el intercambio comercial y los primeros acuerdos para repartir pérdidas económicas.
Edad Antigua: Los primeros riesgos compartidos
Babilonia (Código de Hammurabi, ~1750 a.C.): Incluyó leyes donde los comerciantes que pedían un préstamo para financiar un viaje o caravana no tenían que devolver el dinero si los ladrones robaban la mercancía. El prestamista cobraba un interés alto para cubrir ese riesgo.
Grecia y Roma: Crearon los “préstamos a la gruesa” para viajes en barco. Los romanos también formaron asociaciones llamadas collegia funeraticia, donde los miembros aportaban dinero para asegurar un funeral digno a sus socios.
Edad Media: El seguro marítimo y las mutualidades
Génova y Venecia (Siglo XIV): Nació el primer contrato formal de seguro marítimo en 1347 para proteger los barcos y la carga contra naufragios o ataques de piratas.
Gremios medievales: Los artesanos y comerciantes crearon fondos comunes para ayudar a las familias de los socios si sufrían robos, incendios o la muerte del cabeza de familia.
Edad Moderna: El impulso en Londres
El Gran Incendio de Londres (1666): Destruyó miles de viviendas, lo que obligó a crear la primera compañía de seguros contra incendios (Fire Office) en 1667.
Lloyd's de Londres: Surgió a finales del siglo XVII en un café de Edward Lloyd. Los comerciantes y marineros se reunían allí para asegurar barcos y mercancías, convirtiéndose en el mercado de seguros más famoso del mundo.
Edad Contemporánea: El seguro moderno
Siglos XVIII y XIX: Se crearon bases científicas y tablas de mortalidad para calcular los seguros de vida de forma matemática. El seguro evolucionó aún más en el siglo XIX cuando los gobiernos europeos, como el de Alemania, comenzaron a implementar seguros sociales obligatorios para la salud y la vejez de los trabajadores.